Este domingo por la tarde ha sido el mercado anual de trastos viejos por Grenoble, estuve dandome un garbeo por ahi, desgraciadamente el dia estuvo nublado y con muy mala luz, es una lastima, porque no ha saido casi ni una foto decente y habia muchas cosas curiosas, desde una tienda de articulos para magia negra hasta chorizo catalan (increible, pero cierto).


mercadillo
Mercadillo grenobles, como un rastro madrilenho pero en mas cutresalchichero

Ademas este fin de semana ha comenzado el mercado de navidad en Grenoble, que esta mejor que el anho pasado, hemos pasado del estilo “puestos del mundo del metro de Moncloa” al modelo de “mercadillo de Lyon”, mas pijo, o segun se mire mas caro, pero con muchas mas cosas de madera y regalos en plan original.


Plaza de Notre Dame
Plaza de Notre Dame

quesos franceses
Puesto de quesos franchutes, fijaos en el anuncio del concierto

Por cierto, medio enganhe a Clara, su mozo Kefren (que ha venido a vernos en el puente), Elisabeth y su novio (?Francois? no estoy seguro, bueno Paco para los espanholes) para ir a ver un cocierto de musica clasica hungara en Grenoble.

Si quereis saber mas pinchad en el more

El caso es que casi han empapelado Grenoble con dos conciertos de musica clasica (a parte de los de Navidad de los que ya os hablare mas adelante), uno del Requiem de Mozart y otro de Musica Hungara. Como ya sabeis que estoy haciendo todo lo que puedo por encontrar algo que me resulte agradable de alli me atrajo la idea y les convenci :-)
Gracias chic@s por acompanharme!!


Clara y Kefren en el concierto
Clara y Kefren en el concierto

Digamos que hubo dos partes bien diferenciadas, un compositor de musica moderna y Listz y Bartok. Del primero que podria decir… poco bueno, mi oido de zapato no fue capaz de captar las sutilezas de ese ruido que salia del piano cuando el interprete lo aporreaba sin piedad. El pobre llego a sacar las partituras para que no pensaramos que se estaba quedando con nostros :-(
El ruido es igual en todas partes, le pongan la etiqueta elegante que sea, y este aunque exotico no dejo de darnos dolor de cabeza. Hubo un trozo chulo, un coro estilo celestial en crescendo, que hubiera estado genial si uno de los cantantes no se hubiera dedicado a hacer el gallo jorabando la cancion. En fin, hay de todo en la vinha del senhor…

La parte de Bartok y Listz estuvo muchisimo mejor, pero ni siquiera son hungaros. Lo que escuchamos fueron improvisaciones y variaciones sobre temas tradicionales hungaros y no estuvo mal (nada mal comparado con lo anterior).

Como tercer tiempo nos fuimos a un barecillo que hay en la plaza de Notre Dame a tomar unas oranginas y discutir el concierto.


Tercer tiempo
Tercer tiempo

Clara, Kefren y yo
De derecha a izquierda: Clara, Kefren y yo.