
De camino al albergue (está a sólo unpar de kilometros de la estacion de la Renfe) nos encontramos con la caseta de información, muy útil por si alguien se viene a esta zona a hacer senderismo por su cuenta.

María y Sonia ya empezaban a intuir lo pesao que soy con las fotos
(no hay nipón que me gane
)

Todavía no lo sabiamos, pero estabamos empezando el camino de Santiago

Esta era nuestra habitación en el albergue (muy cuidado y limpio, por cierto).
Os podeis hacer una idea de porqué fui el chico más envidiado del albergue
