
A la mañana siguiente nos levantamos temprano con muchas ganas de pasear por la montaña, aqui nos veis cogiendo los bocatas para el camino.

Vamos para allá

Taida y el albergue de fondo

Los bosques de pinos silvestres no tienen mucho que envidiar a los bosques de Grenoble.

¿dónde esta Abraham?

Después del baile empezamos la caminata

JuanAn (alias “Argui”) y Santi nos enseñan la calzada romana y los pajaros que nos rodean

Uno de los arroyos que había cerca del albergue

Josefa y Carlos junto a la señal del camino de Santiago

Luchando entre la naturaleza, aqui nos podeis ver jugandonos el tipo cruzando uno de los rios

María y Ruth al otro lado del río

¡y Raquel!

El mapa rústico con voz y todo

Raquel, María y Miriam

Foto de grupo

Desorientación inicial

JuanAn, no me digais que no tiene un aire a Arguiñano

Ruth y Miriam

Miriam y yo.

Seguimos por el camino de la calzada romana, en esta zona de aqui no está tan bien conservada. Tenían merito estos romanos, llevando los carros por estos lares.

Raquel, ruth y María.
Ya empezaba a chispear nieve a esta altura.

Las montañas de Madrid

Una parada en el camino

Más vistas de la sierra madrileña

JuanAn contandonos las caracteristicas de las plantas aromaticas de la sierra.

Foto junto al puente romano

Cristina “pink”
, Oscar (uno de los monis), Ramón, Esther, Cris, Marta y Enrique.

Miriam

Más y más montañas…

Y más, y más…

La nieve ya empieza a notarse

La última cuesta hacia arriba

Y la última parada antes de llegar a Segovia

La calzada romana

Detrás de esa valla comienza la provincia de Segovia

Aqui acaba por ahora nuestro peregrinaje

Todavia no hay nieve suficinte para una batalla, asi que partimos en su busca

No parece que haya llegado la primavera por aqui

Caminante no hay camino, se hace camino al andar, pero… ¡que rasca!
