El martes en la última clase de Metodología y Documentación Cientifico Técnica el profesor estuvo comentando el libro de Ramón y Cajal de consejos a jóvenes investigadores, y de paso comentó anécdotas de su biografía y algunas cosas de neurología.

Hubo dos cosas que me llamaron poderosamente la atención: el gran valor que daba Ramón y Cajal a la voluntad (el tesón y la perseverancia junto con la bondad son las cualidades que más admiro en una persona) - incluso como sustituto a un talento o inteligencia innatos - y la neuroplasticidad.

En clase de imágenes médicas me sorprendió comprobar que ciertas enfermedades mentales tienen su reflejo en las estructua morfológica del sistema nervioso, como por ejemplo la esquizofrenia, pero lo que aún me ha sorprendido más es la increíble capacidad que tiene el cerebro humano para autorepararse y mejorarse con los estímulos adecuados. Que el envejecimiento de las capacidades mentales no es tal, sino desuso, pero la capacidad del cerebro no disminuye con la edad, simplemente al dejar de usarlo con la misma intensidad se oxida poco a poco. Pero se le puede volver a sacar brillo y “plasticidad”, del mismo modo que un músculo cambia su estructura con el uso continuado.

Los niños suelen ser más receptivos porque todo les sorprende, no tienen tantos prejuicios basados en experiencias pasadas (y sinapsis a modo de surcos profundos en un terreno ya labrado) y emocionalmente fijan los recuerdos, de ahí que se suela decir que parecen “esponjas”. Siempre habia pensado que el aprendizaje era cuestión de intensidad (léase motivación y pasión) , constancia y trabajo duro, y no tanto de talento. Ya lo decía Mozart:

Neither a lofty degree of intelligence nor imagination nor both together go to the making of genius. Love, love, love, that is the soul of genius

Parece que el tema está de nuevo de moda y estudios científicos han llegado a demostrar que no sólo se puede aumentar el numero de sinápsis y la superficie de contacto de éstas, sino que un cerebro en constante uso puede llegar a generar nuevas neuronas (no lo he llegado a contrastar) algo que siempre me había preguntado si llegaría a ser posible.

Me parece un tema muy interesante, suena a que la inteligencia emocional sí puede ser mucho más fuerte que la convencional si una persona es capaz de automotivarse adecuadamente.

PD. No me extrañaría que en un futuro informáticos y telecos seamos poco propensos al Alzheimer, por si acaso, convendría ir aprendiendo esos 4 idiomas que remendaba Cajal ;-)