También a través de Directo al paladar he descubierto la noticia del ABC acerca de narices electrónicas y su utilización en etnología (como las que estudia Ángela).

Bueno, si los humanos podemos hacerlo, imagino que analizando químicamente el olor de los vinos se podrá determinar la calidad de la uva, y ver qué tipo de vino que se puede elaborar a partir de la materia prima.

En la noticia se puede ver como el invento servirá para todo tipo de liquidos: zumo de naranja, leche, vino… si es que meten las narices en todo :-P