Después de salir de la cueva y cambiarnos, Luís nos llevó al los cañones del Alto Tajo (que están bastante cerca de la cueva), allí estuvimos comiendo al borde del río observando a los milanos en cortejo, águilas y buitres.

El paisaje es impresionante como podeis ver en las fotos, y la senda muy accesible a todos los públicos.
Fue una excursión inolvidable que me encantaría repetir
Más fotos -como siempre- en el more
PD. Al caer la noche Luís nos llevó a cenar al Parador de Alcalá de Henares, umm… ¡qué rico estaba todo!

